sábado, 6 de febrero de 2016

LA GRÁFICA DISIDENTE EN VENEZUELA

Esta imagen a mi juicio bien articulada, fue portada de Facebook de la marca Hot Chocolate Design en el 2014.

Hace años,  en 2008, me preocupaba la cantidad exagerada de propaganda chavista impresa que veía en los espacios públicos venezolanos. Como en aquel momento viajaba más por el país, notaba que no sólo en Caracas, sino en el interior, la propaganda del gobierno estaba por todos lados en forma de afiches, vallas y pendones.

Ese fue el detonante para que iniciara el registro fotográfico de la propaganda roja y buscara alguna manera de explicarme el fenómeno. De ahí surgieron mis escritos y charlas “Diseño al servicio del autoritarismo”, que puedes revisar en la versión resumida que publicó Étapes (editorial Gustavo Gili, Barcelona, España): El diseño al servicio del autoritarismo y una posterior revisión bajo la óptica de la diversidad cultural que realicé para la asignatura dictada por Tulio Hernández en mi maestría, que puedes leer aquí: Una mirada a la propaganda del chavismo

Pues bien, esa información la presenté como charla en Cali y Pamplona, Colombia, y en ambas ocasiones me preguntaron por la respuesta de la oposición, y la realidad en 2008, 2009 y aún en el 2010 era que no tenía fuerza y que las pocas manifestaciones gráficas opositoras impresas que surgían, eran apabulladas en cantidad por la propaganda oficialista y eran “desaparecidas rápidamente”.

Aviso publicado en Ultimas Noticias, 2008.

La propaganda del chavismo ha planteado algunas preocupaciones y reflexiones entre los diseñadores gráficos venezolanos. Algunos han manifestado que el hecho de que el gobierno venezolano se haya dado cuenta de que la comunicación es un factor clave, ha alterado el ejercicio del diseño gráfico porque el gobierno se ha convertido en un importante empleador. Igualmente manifiestan que el diseño de la propaganda chavista no sólo debe ser evaluado por su calidad estético-formal, sino por su contenido. A la manera de ver de los diseñadores disidentes, la propaganda gubernamental ha desgastado los símbolos patrios y está plagada de un discurso militarista de corte autoritario, alejado de valores civiles diversos, abiertos y plurales. Estas circunstancias colocan sobre el tapete cuestionamientos éticos al ejercicio profesional.

Notable fue la iniciativa encabezada por las diseñadoras Carolina Arnal y  Waleska Belisario, llamada Manifiesta, que recuerdo como pendones colocados en la avenida Francisco de Miranda en Chacao, de la que quedó flotando en el universo de internet la que dice: “Vota o Bota”. Ninguna más, y puede ser un tema interesante para investigar.

Llámenme disidente, no opositora
En el contexto conflictivo que detonó el 12 de febrero de 2014,  en medio del mandato de Nicolás Maduro, circularon por las redes sociales decenas de memes, humor gráfico y otras piezas gráficas críticas a la represión ejercida por el régimen a las protestas estudiantiles y guarimbas, así como cuestionadoras de la crisis política y económica de nuestro país.

Igual como con la propaganda gubernamental, a nivel formal había de todo: piezas pésimas y otras muy bien logradas. En dicho proceso compilé unas cuantas propuestas realizadas por diseñadores venezolanos.
Estas dos piezas circularon ampliamente por las redes.
¿Sabes quiénes las hicieron?
       

Por el diseñador Juan Madriz Pontiles.

Por el ilustrador Johann Boscán
                       
Esta información visual la he guardado y la presenté identificada como “gráfica disidente” en octubre del año pasado en la Cátedra Marta Traba de la Universidad Nacional, sede Bogotá. Esta información causó bastante interés.

La idea que me animó fue el libro Diseño de protesta, de Milton Glaser y Mirko Ilic, donde los autores muestran carteles generados por quienes ofrecieron resistencia a los gobiernos autoritarios de Europa del Este, principalmente, así como propuestas que cuestionan críticamente otros conflictos, como el palestino-israelí.

Acción artística de calle contra el fujimorismo en Perú durante los años noventa: "Lavar la bandera"

Por otro lado, para el curso de Historia del diseño en Latinoamérica que dicté para el Aula Virtual Taller Multinacional, salió a flote entre los trabajos de mis estudiantes, datos sobre propuestas artísticas y de diseño cuestionadoras del gobierno de Abdalá Bucaram en Ecuador, reunidas a través de la convocatoria de expresión gráfica y afiche Para que no se ovide, así como las acciones artísticas de calle contra el fujimorismo en Perú. Latinoamérica, una región que ha sido plagada recurrentemente por caudillos y dictaduras de diferente talante, no ha sido ajena a la actividad disidente que se ha manifestado entre las rendijas que los regímenes aborrecibles les han dejado, entre esta actividad se cuentan expresiones visuales variadas como el humor gráfico, el cartel, la pancarta, el volante, el mural y el graffiti.

Tito Molina y Adolfo Macías. Quito, 1997.
Primer premio de expresión gráfica
 y afiche del concurso Para que no se olvide.
Aparte debo aclarar que debido a que he vivido durante 17 años en el régimen chavista, me niego a que me llamen “opositora”, que fue el término que le colocó Chávez a quienes no estábamos de acuerdo con sus ideas ni con su manera de ejercer el poder. De alguna manera dicho término acentúa la idea de polarización, esa visión “blanco o negro” que al régimen rojo-rojito le convenía, porque el “estás conmigo o contra mí” desunía a los venezolanos, al mismo tiempo que empoderaba al gobierno. Me considero más bien disidente, no por ganas  de llevar ciegamente la contraria, sino por tener mis razones como ciudadana que “en teoría”  disfruta de libertad de creencias, pensamiento y expresión. Ese mismo concepto me parece válido para definir la gráfica crítica y cuestionadora al chavismo.



Cuando hacer caricaturas ese convierte en un acto heróico
Entre la gráfica disidente, el caso emblemático es el de los humoristas gráficos. Con el maestro Pedro León Zapata (que acaba de cumplir un año de fallecido por estos días) en primera fila, las caricaturas de Weil, Rayma, Fonseca, Edo y Pinilla, sólo por mencionar algunos, que radiografían la anatomía de un régimen autoritario y abusivo, han sido material que se ha usado en su contra para acosarlos y/o amenazarlos.  
Edo ilustrado
Rayma Suprani
                 

Roberto Weil

 Estas son apenas algunas líneas de un tema que puede convertirse en tesis o en un libro que muestre el poder de la gráfica como herramienta de defensa de las libertades ciudadanas, la democracia y los derechos humanos.


El humor como recurso... Reír para no llorar.

Esta fue la exposición "Sin Censura" realizada en las calles de Chacao de caricaturas de Fernando Pinilla en el 2014.
En el 2015 se repitió la experriencia

El graffiti que toma los ojitos y subvierte el mensaje del "Gran Comandante"

martes, 2 de febrero de 2016

Boulevard 03: DISEÑO QUE APROVECHA LAS TRADICIONES ARTESANAS


A finales del 2010 abrió Boulevard 03 para dedicarse a la arquitectura y el diseño de muebles y objetos para el hogar. Una poltrona, un revistero y una taza fueron sus piezas de estreno, a 6 años, reinventarse es el reto.


Humberto Pappaterra, arquitecto graduado de la UCV y Grace Souky, egresada de la USB con maestría en diseño industrial en Pratts Institute y la comunicadora especialista en fashion marketing Julene Recao se asociaron para conformar el estudio Boulevard 03 especializado en diseño de interiores para el trópico, y también la marca de su línea de productos.

Inicialmente Pappaterra y Souky se impusieron el reto de diseñar y producir en Venezuela mobiliario y pequeñas piezas para el hogar siguiendo un “proceso inverso”, es decir, se plantean los proyectos después de conocer la capacidad de la mano de obra en el país. “La verdad es que hemos encontrado que los fabricantes están abiertos a hacer cosas nuevas”, reconocía Grace Souky en el 2013. Actualmente ella reside en Londres, donde prepara propuestas para el Salone Satellite de la Feria del Mueble de Milán.
Kiosquito
 El dúo creativo de Boulevard 03 creó la poltrona “Olga”, el revistero ”Kioskito”, la taza “Aaila”, y la mesa “Sube y Baja”, los cuales rotaron con éxito en varias tiendas de diseño nacional. Humberto Pappaterra, aún residente de Caracas, indica que mantiene la producción por pedidos de Olga como pieza clásica. La misma se puede solicitar en los colores blanco o rojo.

Nacida en Margarita
En el sopor de la tarde aún es posible ver en los caseríos venezolanos a las personas compartiendo en el porche arrellanadas en sillas de estructura de cabilla y trenzado de fibra plástica.

Este modelo de asiento popular latinoamericano causa cierto furor en el diseño mexicano  a través de la marca Gut, mientras que los  europeos “lo descubrieron” en el quehacer artesanal colombiano. De esta manera surgieron en España “Mecedorama” y en Italia el proyecto “Marni”  que causaron sensación en el Milan Design Week 2012.

Inspirados en este tipo de asiento, Boulevard 03 concibió para espacios interiores Olga, pero con estructura de madera.

El primer modelo de la silla Olga la hicieron por encargo para el apartamento de unos clientes fiesteros en Margarita: inicialmente contaba con un apoyabrazos que posteriormente eliminaron para  llegar a la poltrona de hoy.

Olga es totalmente manufacturada con materiales nacionales. La estructura en madera es elaborada en cartán, miguelito o roble, mientras que el mimbre plástico es trenzado manualmente en Maracay. La flexibilidad de este plástico permite que la
silla sea muy cómoda.

El modelo más solicitado es el del mimbre blanco, aunque a raíz de la exposición No Materia en el Museo Carlos Cruz-Diez (2010), produjeron asientos con el tejido en franjas tricolor que fue un desafío para el artesano aragüeño, debido al cruce de las tiras y los enclaves internos para lograr una combinación cromática equilibrada. La escasez de materias primas limita la producción de esta versión tricolor.

Un ”kioskito” en casa
La idea de este objeto nació de estudiar la manera como se guardan las revistas y de cómo acomodarlas en un artefacto que a la vez sirve como mesa de apoyo.

La dupla creativa de Boulevard 03 consideró desde el principio fabricarlo en tubo doblado y electropintado, un proceso bastante básico si se quiere, pero que ya no es posible realizar debido a que la fábrica que lo manufacturaba cerró, cuenta Humberto Pappaterra. Por lo tanto, sólo ofrecen las unidades que quedan en existencia.

El tercer objeto diseñado por Boulevard 03 era “Aaila”, palabra que significa en árabe “familia” y tomó la forma de tazas con dos asas colocadas de tal forma que parecían figuritas humanas con las manos en la cintura. Esa taza formó parte de la tesis de maestría de Grace Souki en Pratts, que tenía que ver con las conexiones emocionales que tenemos con los objetos.

La investigación continúa
Hacer diseño industrial en un país desindustrializado se ha convertido en un acto de heroísmo, una actitud de rebeldía.

Humberto Pappaterra no se amilana ante la crisis que azota el país, buscando alternativas creativas. Para él, es el momento de las alianzas y del trabajo colaborativo, y por dicha razón une Boulevard 03 a N10 Lab, grupo de diseño que trabaja con la herrería.

La premisa es la investigación de la artesanía venezolana con la finalidad de crear una línea de muebles contemporáneos con herencia étnica que combine el metal con la madera, el cuero y las fibras naturales.

Hasta los momentos Pappaterra reconoce que han recorrido talleres artesanales de Margarita y Lara, mientras que se prepara para abordar los tejidos del Delta del Orinoco y la Guajira.

La intención es diseñar bancos, sillas, cónsolas y piezas modulares multifuncionales inspiradas en la autoconstrucción de nuestros barrios, para lanzarlos al mercado a finales del 2016.

Para pedidos:
info@boulevard03.com

Twitter: @blvd03

martes, 26 de enero de 2016

EL DISEÑO EN ESTA "OTRA VENEZUELA"

El tema de esta semana es cortito. Resulta que el domingo abrí un nuevo paquete de Maizina Americana y casi me caí pa'trás cuando vi que la tradicionalísima bolsita interna ya no es morada, sino de celofán transparente.

Deduzco que la causa es la escasez de materiales para empaques en este país que sufre una severa crisis económica desde el año 2014, y que nos hace repetir en todas partes: "ahora Venezuela sí es otra".

Para Alfonzo & Rivas, la gráfica y los colores del empaque de su producto fundacional no eran negociables,. Así indicaron los voceros de la agencia Nasa en una entrevista que les realicé años atrás, cuyo vínculo copio para que lo puedan releer: La historia del diseño a través de una marca con tradición

Pero bueno, el contexto ha desmejorado drásticamente y se hace lo que se puede con lo que se tiene, situación que afecta la práctica del diseño, pero también le plantea grandes retos: ¿Cómo generar excelentes resultados con pocos recursos? ¿Cómo hacer buen diseño con severas restricciones económicas?

¿Cómo diseñar en la que Joan Costa denomina "economía de la precariedad"? Las imágenes que visualizo son las de unas bolsas de papel kraft de la extinta República Democrática Alemana que hallé hace muchos años en un blog que les coloco como referencia. En ellas noto soluciones visuales dignas a una o dos tintas.


En una entrevista académica que hice al diseñador especializado en estrategia de marcas, Andrés Rincón, socio de MBLM, él señala que la situación país se presta para que cualquier marca que lo haga bien o mal se venda, porque lo que todos quieren es que salgan los productos a la calle para comprar: "No estamos en un momento de calificar ahorita, porque los grandes lo entienden (la importancia del diseño para su marca), los pequeños no necesariamente, porque ya están quebrados, o no están creciendo".

Por otro lado, Alvaro Sotillo y Gabriela Fontanillas recalcan la necesidad de que los diseñadores enfoquen los proyectos con la mayor eficiencia tanto en el uso de recursos para la producción como para la ejecución. Y sobre los fenómenos visuales que vemos en los espacios públicos venezolanos Sotillo indica: "A mí me impresiona la estética que impone el ploteo masivo para pasar información política o de eventos y cómo empieza a haber una especie de unificación, yo no sé, para mí es un fenómeno interesantísimo, una estética degradativa que se está uniformizando. Yo no sé de dónde viene eso, si es una manera de entender la visualidad o es una cosa que imponen los mismos sistemas de reproducción, pero uno ve una degradación infinita y pareja en todos los sitios, pareciera así como un principio estético".

Inicié mencionando el caso de Maizina Americana porque nos plantea la adaptabilidad en tiempos difíciles con el objetivo de sobrevivir, pero no sobrevivir de cualquier manera, sino con un mínimo de coherencia que el diseño bien aplicado puede brindar.

Al final, la reflexión del maestro me parece útil para señalar que durante el período de las "vacas gordas" no se hizo mucho en el país para mejorar el diseño que nos rodea y que consumimos TODOS en la calle. Por lo tanto, la escasez no debería ser una excusa para hacerlo mal o paralizarse. El diseño puede brindar ideas originales en función de las limitaciones de la empresa y del ámbito público a través del planteamiento de los gobiernos locales y el gobierno nacional. No desestimen al diseño, que puede convertirse en una de las herramientas para reconstruir este país.