lunes, 30 de mayo de 2011

MARCHANTICAS CON DISEÑO LOCAL

[Del 29 de mayo al 4 de junio] Recientemente helados Tío Rico lanzó a las calles caraqueñas una flota de marchanticas con nuevo diseño.

Samuel es el heladero que se aposta todos los días en la entrada del colegio de mi hijo. Hace poco más de un mes apareció con una marchantica nueva y noté en pocos días que Tío Rico renovó en Caracas su flota de carritos ambulantes a punta de diseño.

El nuevo modelo, en rojo y blanco, luce mucho más ligero que su antecesor. De hecho lo es, asegura Samuel, por lo tanto, es más fácil de maniobrar.

1993. Marchantica de Helados Gilda, diseñada por Mobius (Imagen cortesía de Mobius)
El carrito de helados -una cabina rodante de material térmico que lleva campanillas o una melodía musical que suena mientras que el heladero lo empuja por las calles- está presente en el país desde la década de los años 30.



En aquella época, esta forma de venta originalmente utilizada por Helados EFE, no existía en  otra parte del mundo. La venta mediante carritos fue expandiéndose y pronto se convirtió en uno de los canales de distribución de helados más importante en nuestro país.

En 1993, Helados Gilda encargó al estudio Mobius, fundado por George Dunia y Leonel Vera, el diseño de una marchantica. Para su fabricación escogieron como material la fibra de vidrio, "por su resistencia a la intemperie y al intenso trabajo en la calle".

La forma se fundamentó en el concepto base del producto: la cremosidad. Al final se generó un diseño que partió de un cono de base elíptica truncado, resultando así la evocación de una tinita.  A nivel funcional, los diseñadores tomaron la previsión de utilizar una doble pared de fibra de vidrio entre la que se colocó aislante de poliuretano expandido de 7 centímetros de espesor, -uno y medio centímetros más que en las cavas convencionales-, con el fin de preservar el frío en condiciones climáticas extremas, ya que este producto se expendería principalmente en las playas del Oriente venezolano.

También se le aplicaron principios ergonómicos que consideraron la altura promedio del vendedor, para colocar el manubrío en la posición más decuada para facilitar el empuje y la maniobrabilidad de este vehículo colocado sobre el tradicional tren de tres ruedas.

Esta experiencia de Dunia y Vera está generosamente reseñada en el libro Diseño para todos, una publicación de intención pedagógica en la que a través de los proyectos ejecutados por este par de profesionales venezolanos, se expone paso a paso el proceso del diseño.

En este libro también se documenta el caso de la marchantica para refrescos Golden.

1995 Marchantica para expendio de refrescos Golden. Mobius (Imagen cortesía de Mobius) 
Diseño para todos es de distribución gratuita. Pueden revisarlo online
http://www.mobius.com.ve/mobius/anexos/anexos.html